sábado, 9 de agosto de 2008

El hombre que nacio de una oblea de galleta. Nueces y Pasas


El hombre que nació,
de una oblea de galleta,
tiene el alma de un clonado,
y vino al mundo,
con la edad de quien se extrajo.

Atiende con sus ojos y no reconoce
Busca lo de siempre, lo encuentra y no lo quiere
Ama y no lo siente
Vive como pupa en su vientre de seda.
Letargo destinado a consumirse
agitando al fin las alas

No hay comentarios:


40crisis40

Un día me rompí, y me abrí,
al golpearme con una nube,
me quebré, me chasque.

Al tocar el aire me rasgué, y me fracturé,
desligándome de la existencia,
hendido y sin saber por donde,
descompuesto y derribado,
despeñado, prorrumpiendo, un mudo grito,
por la grieta que ahora veo.

Al querer vivir me partí, me perdí, me escindí
vi, porque lo vi! mi propia sangre, brotando del suelo,
sin sentido, despiadada, que ocupando mi lugar, me deporta, muerto, sin aviso, a otra vida renacida.