jueves, 15 de octubre de 2009

yacaré


Aquellos que tienen el alma escarificada saben lo peligroso que es tomarse un descanso antes de terminar todo el dibujo. Ni tan largo fue el mío que duro un embarazo, pero lo suficiente para quitar la anestesia que provoca el dolor. Y ahora, a palo seco porque ni ganas de beber tengo; fumo.
Y retomo el diseño de mi alma que he recordado solo con verlo, aun me queda un poco para terminar.
Pellizcas con dos dedos un trozo de carne de mi muslo y miro la cuchilla que sujetas con la otra. Siento como la hundes en la carne en un ángulo de 90º con cuidado de no cortarte las yemas.
Con precisión, la hundes de nuevo por el otro lado de tus dedos, que forman una montaña y cortas buscando el fondo de la herida, desaparece el pellizco de carne que cae en la palma de la mano, un trazo menos del que preocuparme.
Cuando terminen con el dibujo, tendré el alma tan dura como la de un cocodrilo y quien sabe, igual entonces el yacaré se enamore de un gusano y no se lo coma.

jueves, 5 de marzo de 2009

EL PESO DE LOS BLANCOS LAZOS


Desde el campanario de una vieja iglesia, una paloma se lanza al vuelo con un lazo blanco sujeto al pico, en el otro extremo jugueteando, haciendo piruetas y alardes de buen planeador ante mis ojos, un palomo entusiasta flirtea con ella, atrapándolo una y otra vez. Solo ellos entienden el significado de las figuritas que ejecutan en el aire, pero a la vista no dejan de ser perfectas. Durante mi corta estancia alli, las coreografías se refinaron y alargaron más, su complejidad era absoluta.
Un tiempo después, de regreso por aquel casi abandonado pueblo con torre, aun volaban las mismas palomas. Si bien las figuras ya no son tan gráciles, pues desde dentro, el ritmo de la costumbre es tan lento que no se aprecia hasta que sorprende, perseguir los lazos no es tan fácil si no vuelan por si mismos y las figuras que aun no son aptas para mi, perdieron su elegante forma de antes.
Si los blancos lazos un día se hacen cadenas - pienso- hoy pagaría por llevar una al cuello.
Un aldeano silba fuerte desde su ventana y el palomo regresa perseguido esta vez por ella y su blanco lazo, sacudiendo este pensamiento de mi cabeza
- La comida esta lista, atlas- le dice acariciándolo y el palomo se queda quieto hasta que la paloma regresa para comer juntos, ya que ahora es mas lento su vuelo.
Parece que acarrear el peso de las cadenas sujeta la vida a la tierra y hace dulce lo que en realidad nunca fue una tarea, pues si pierde la tersura, gana peso el corazón.

sábado, 21 de febrero de 2009

LA VISITA

Y amaneció gris de nube fría, cargado el aire de corriente que sobresalta el corazón, a base de pequeñas descargas eléctricas, arrítmicas contracciones que llegan al azar, buscando salida por los ojos que no hay así manera de cerrar.

Y mi polla retoza contra el colchon, se arrastra empujando de un lado al otro, como un perro después del baño se rasca por el suelo.

Y mi alma formándose de niebla roja se expande hasta los dedos, que el abbott emocionado y meón ha dejado de lamer, para ponerse a ladrar. Aislado en un tipi de montaña regreso al calor.

Y ahora, dejarme cerrar los ojos de nuevo para disfrutar de la guerra. De un cuerpo emocionado, incandescente como el núcleo de la tierra. Fría la piel de su corteza se expone al día, dolorida por la espera de unas manos en camino, que al tocarlo, colorean la codiciada sensación de ser querido.

domingo, 8 de febrero de 2009

Posos de te al fondo de un vaso de barro forrado de cerámica blanca en su interior


Lágrimas de azucar me salta este amor, que como ardilla engorda en un nogal de otoño.

martes, 27 de enero de 2009

Trinidad


La famosa isla que no es tal, se conoce en todo el mundo por un cantante flamenco y desde ahora por dos murciélagos. A los pies de un ciprés donde hace tiempo una ardilla socarrona conquistó a una paloma torcaz, esta el producto de sus amoríos, un murciélago jocundo y alegre brindando en el banquete de su propia boda, con otro murciélago larguirucho. Ante mil comensales de todo pelaje, custodiados por gatos musculosos con cara de cabreados perpetuos, que controlan que el cementerio este siempre limpio y reine la paz.
-El cuervo ha dicho hace un rato, que ahora somos uno, que esta unión nos hizo uno de otro. Hace mucho que esto es así, tanto que no lo había pensado nunca porque siempre fue así. No soy uno, sin mi ardilla soy cero, con ella soy uno como la paloma blanca es uno con el hijo y el padre, cuestión de fe, que es tan cierta como esta tumba negra del camarón sobre la que estamos.
Familiares y amigos están entusiasmados en gran medida por el alcohol y empiezan a aplaudir
Bien sabido es que los murciélagos no siempre gozaron de tan buena prensa, hubo tiempos en los que fueron incomprendidos por todas las aves por ser mamíferos y por estos por ser aves, condenados a vivir de noche para no ser vistos, pero estos días pasaron y ahora, ¡¡ya pueden ver!!,un banquete a plena luz de sol poniente y mil estrellas que brillan deseosas de ser lunares de faralaes en el firmamento, se unen a la fiesta.
Quizás por ser así, aunque todo eso ya no es recordado apenas por nadie, el brindis continuó…
-Como uno somos, porque así es -dijo la otra ardilla-, tenemos como todos ustedes necesidad de amar, y en este día que es el nuestro, queremos brindar por nuestro amor que esta en esa rama.
Todos miraron hacia el lugar que indicaban sus alas, a media altura del ciprés que esta cerca del túmulo, donde todos esperaban encontrar un símbolo del amor paternal. Sin embargo un murciélago al borde del colapso se vio sorprendido por la mirada atónita de los invitados. Incluidos unos lagartos que por allí andaban que ni a la fiesta venian.
- Por el novio!!!! – dijeron los recién casados
Nadie respondió, estaban asimilando lo que significaban aquellas palabras sin sentido aparente.
Por el novio respondió una agapurni gruñona macerada en champagne que siempre esta en los momentos complicados para echar una mano.
La incomprensión se adueñó de los invitados, esto es demasiado, pensaron muchos, y de nuevo los murciélagos que se tendrían que esconder a los ojos del resto, de nuevo no lo hicieron y comenzaron a vivir la libertad de ser diferentes.
Solo el cuervo se excusó y se fue de la fiesta que por otra parte duro más de lo que hubiese deseado el novio. Se fue pensando que era el único que entendió…. pero ya el que no entiende comprende sin mas

miércoles, 21 de enero de 2009

Mantis lésbico


A la sombra de viejas batallas contra franceses, el rey sapo contempla su húmedo reino de bahía sur. Arrellanado sobre una taza de plata, conmovido ante la escena a la que acaba de asistir y siempre bajo su criterio, justifica las lágrimas que desalan su cara.
No muy lejos una súbdita, mantis receptiva, acompañada de su amiga, ha copulado a la vista de todo el reino. Dos hembras que al terminar el desenfreno se miran pasmadas sin saber por primera vez que hacer.
-¿Quien se como a quien? Se pregunta la una a la otra un tanto avergonzadas.
Y no hallando respuesta a semejante diatriba y llegando a la conclusión de que lo habían pasado tan bien, decidieron pensarlo y quedar en el mismo sitio para el día siguiente, con la resolución adecuada.
Y en este día siguiente, se reencuentran a la hora marcada, sin respuesta adecuada, con maletas en las manos y el cepillo de dientes en el ojal de dos vestidos nuevos, que se apresuraron a comprar el día anterior al descubrir… que no hay respuesta a todas las preguntas.

domingo, 18 de enero de 2009

Lío de patas en sylvania



De aventura hacia el camino me encontré de viaje, con dos hermanas de distinta nidada que nacieron cuco y petirrojo, nada mas fácil de recordar que el esperado sonido CU-CÚ CU-CÚ , origami de primavera, contra el armonioso canto salido del pecho rojo.
Una pareja de agapurnis gruñones que explotan de amor entre colores y una garza impar, agüero de fortuna, que sola, trae consigo sus tres yos que la hacen par en un colchón de rosa algodón donde se baña a diario; menos hoy.
Y para este armadillo, que también trae consigo a dos, para de nuevo hacerse impar, de regalo chafariz sobre el pecho y después leche para lavar sus pies, monda necesidad que da sentido al interior.
Entre tantas diferentes patas, hay una orgia de vientres desnudos sin miedo esta vez a ser heridos.

lunes, 12 de enero de 2009

Tres gusanitos con la forma adecuada

Durante todo un año salía de una tormenta para caer en otra… y mas otra, hasta una cuarta o sexta, sin poder tomar distancia para enterrar mis brechas.

Allá por los días de Papá Noel, me coroné rey cuando entregando el cuerpo a dos magos, descubrí como ser uno de ellos; a través del secreto que cicatriza las heridas, como un perro, olí debajo de la superficie la verdadera esencia que componían sus almas mojadas. Hoy ante mis ojos, ante sus ojos, ante los ojos de quien me mire, solo cabe un hombre libre que se anda secando.



miércoles, 22 de octubre de 2008

Prodigalidad


En el amor, lo mío es el despilfarro,
la consecuencia: cicatrices.
Gracias a quienes gustan de lamerlas
lo mío continuara siendo el derroche de amaros.

martes, 21 de octubre de 2008

Que lo peor que nos ocurra sea discutir por que calle de Paris paseamos

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Pardal & Gorrion





Salida desde el hotel de las letras de Madrid, llegada, plaza Hotel de ville Paris. Un gorrion y un pardal acechan  dias venideros

martes, 16 de septiembre de 2008

Yendo a dormir


Esta noche como todas las noches, nos traerá consigo a los hijos de los claxoneros diurnos, colonizando el centro de la ciudad, excitados por una fiesta más y la posibilidad de terminar la noche como de costumbre.
Desde la cama les oigo llegar en pequeños grupos nerviosos, el barrio esta ya ocupado por completo y empiezan a ponerse más y más valientes a medida que sube el nivel de alcohol.
Una chica que la imagino recién teñida con botas altas en pleno verano, descarga todo lo que su amorosa madre le dio de cenar. Como aun esta en edad de merecer todo por ser tan inteligentemente hermosa, ni se preocupa de torcer la cara, y deja el menú sobre la entrada del portal. Su compañero viene desde el fondo de la estrecha calle de la luna, tirando todos los cubos de basura a la voz de su puta madre, cabrón, y esa era una zorra, bien animado por dos colegas de los guays, al menos es una calle corta, tan solo 36 cubos que a las dos de la noche suenan como los tambores de Calanda al abrirse contra el suelo.
La china de la esquina, hecha en ese momento la verja de un solo golpe, tan pequeñita y con tanta fuerza la mujer, aunque para fuerza la que tiene en su garganta, calculo que puede soltar un contundente lapo a mas de diez metros de distancia, hace un par de noches soltó uno de lado a lado de la calle y lo pego a un metro del suelo, en mitad del cristal de una puerta. Aunque la costumbre es tirarlos a los pies.
Ha pasado un coche con música bachata al volumen de un concierto de Tina Turner y a sacado a las amigas de la potadora de su griterío-conversación a cerca de que es mejor si el café con sal o no vomitar, ¿será que todas las generaciones están desinformadas al respecto? Dos senegaleses cruzan de acera hablando con el altavoz directamente instalado en sus cuerdas vocales, pura virilidad en estado gaseoso.
La pandilla se aleja al fin, las chicas sujetan a la guapa y los chicos alientan al gallito golpeando con fuerza lo buzones de publicidad y las chapas de los comercios. Poco a poco llega el sueño, acompañado de tres amigos que esta vez sin chicas descargan su frustración arrastrando los cubos y lanzando una litrona contra el suelo, una buena combinación de sonido para una samba.
La noche se calma, se tensa, se contradice y me irrita, el silencio se impone sobre el ruido que no desaparece, es el silencio el que suena ahora, la presión del ambiente aumenta, es un altavoz gigante o mis oídos están adquiriendo poderes de superhéroe, puedo escuchar jóvenes a dos calles pero el cansancio da una vuelta mas, y toda la tensión que se acumula desaparece con un sueño.
La presión es real, no es la acostumbrada tensión de ruido, es atmosférica y descarga una tromba de agua frenética sobre las casas. Entra en el sueño mi madre, tan amorosa que esta dispuesta a desinfectar la calle en plena madrugada armada con su vaporeta, para que todos despertemos como si no pasara nada, energía en estado puro, una obsesiva maquina de limpieza integral.
Esta cayendo tanta agua que en nada la calle parece un río, con afluentes aéreos que surgen de los tejados. Se ve un resplandor y en nada un trueno acompañado de olor fresco, a naturaleza en lata, no tenemos verde en el centro, a los gobernantes les gusta mas una loseta de cemento que un árbol, así que olor a hierba mojada lo justo si vas al parque, aquí es asfalto limpio y agua que arrastra polvo.
Esta noche no estamos solos, sin ruidos, resignados y lentos se aparecen entre las cortinas, la pareja de enfrente, la abuela del primero, un soldado a la izquierda con sus calzoncillos de la mili, alguien del hostal, la señora del segundo, la farmacéutica y todas los balcones se llenan de imágenes silenciosas, cada uno con su prenda de dormir, que en la mayor parte de los casos es nada, por eso nos ponemos las cortinas a modo de toga, un poco por respeto y pudor.
Vemos juntos con asombro como el agua ahora es granizo gordo, nos unimos en la vigilia, poniendo cara al nuevo vecino, que ayer tiro una bolsa del día llena de agua, al novio llorón de la escupidora olímpica. Sabemos que no es hora de intentar quedar bien, así que ni se intenta, el cansancio es demasiado grande por eso casi todos dejamos las cortinas atrás dando un ultimo vistazo y desaparecemos atrapados por la oscuridad que pronto traerá el esperado silencio.
Regreso a la cama abrazando la almohada, sintiendo como toda la calle se abraza entre si, echo de menos algo de compañía en este momento, solo por sentir el calor de otro cuerpo pero se que toda luna esta conmigo, a punto de soñar con sus madres cubiertas en togas, yendo a dormir

viernes, 12 de septiembre de 2008

El principio de la memoria



1:1 en el principio creo dios cielo y tierra, mañana y tarde, plantas y lumbreras. Habitó el mundo de animales y hombres para después descansar.
Así termina su trabajo, que no es lo mismo que el de mortales.
Separado un espermatozoide y un óvulo que no era yo. Así empezó todo. Se juntaron por azar que no por dictado, ni quizás por amor a mi, aunque lo hubiese entre mis padres, sino por deseo del placer.
Así como muchos nací en un hospital horrendo. Recuerdos, ninguno, no tenemos la opción de evocar nuestros primeros días, esos que deben ser de mucha satisfacción personal, en los que uno sin duda, es el centro de atención.
La casa de mis abuelos, siempre fue el cielo en mi mente, un cielo sin luces azules ni blancas. Una casa vieja y marrón, árida de castilla, cálida y fresca. De planta cuadrada con dos pisos. Se entraba en ella por una única puerta, bajita y partida en dos a media altura para que no entraran animales sin ser invitados, aunque se, que rara vez se cerraba. El pasillo es estrecho con suelo de gordos cantos rodados, alineados en vertical. Traídos del río vena que pasa apenas a 300 metros de aquí. Una plancha de metal roída indica el sitio donde el fuego da cuenta de la leña que calienta la casa, gloria se llama o glorieta como decía mi abuela. Al final del pasillo una escalera oscura de peldaños ruidosos da acceso a la planta superior donde viven ellos.
En el amplio hueco debajo de la escalera una puerta aun mas baja que la principal, esconde un tesoro a mis ojos de niño, tres gansos y una docena de gallinas, por el día canpan a sus anchas en el huerto frente a la casa, pero por la noche duermen dentro, que Burgos es tierra de mucho frío y algún que otro amante de lo ajeno.
De la derecha sale un olor fuerte, intenso que da calor a la cara, estas casas no tienen ventanas grandes así que no ventilan como las de ahora y la luz es siempre un tamiz, mas aun si lo alimenta un niño curioso. En ese zona no podía entrar solo, las historias que corren por los pueblos, con cerdos de por medio, siempre te dejan con miedo, se siembra la desconfianza entre unos y otros, con sobradas razones.
La cerda de crianza era enorme, más que un elefante hoy día, rosa y gorda, llena de orgullo y seguridad, solemne, destacando como una emperatriz en su trono de mierda. Las paredes de adobe visto, el suelo de cantos cubierto de paja, las ventanas de madera cruda que nunca fueron pintadas y ella rosa, intensa, presidiendo todo. Limpia, rosada, igual que un bebe desnudo al sol.
Podría haberme comido de dos mordiscos y lo hubiese hecho sin dudar, como contaban del vecino. Se quedó dormido, desnudo después de follar, cerca de una marrana y despertó al pueblo, de un solo grito, muy largo supongo, al ver que se quedaba sin huevos.
Al lado izquierdo del pasillo de nuevo otra puerta, esta da a la cocina, negra, rustica sin nevera y con luz de 40w. Pura tiniebla con olor a matanza. Entrada a la pocilga, separada de la casa, donde crecían los cerdos y tenían el pajar con los aperos de matanza.
Si no entras en la cocina veras que a tu espalda un mínimo corredor, hace las veces de trastero, como si se necesitase trastero. Aquello si era el paraíso de un miedica con tres años. Profundo, estrecho y alto espacio sin luz lleno de utensilios prodigiosos, donde si metías la mano, seguro que la sacabas mordida. Guadaña, hoces, palas, cuerdas de cuero, grandes clavos de hierro, una herradura y la pieza reina, un zapato macizo donde nadie podía meter el pie, mucho mas que un misterio. Al cabo de los años ya olvidado el miedo supe que era una horma, que dejo por allí un familiar al que no conocí. Atendía por remendón, cosas de los pueblos.
Ese rincón no hacia falta que me lo prohibiesen, lo hacia yo mismo en cuanto daba dos pasos dentro de el y salía aterrado, subía a duras penas tres escalones de cemento, el único cemento de la casa que sujetaba baldosas, todas de diferente color, forma, tamaño y grosor.
Abría una puerta con dos cristales, separados por una tira de plomo y la dejaba cerrarse sola, para que rebotara, siempre dos golpes, me encantaba ese sonido seco. Combinado de madera, cristal y plomo, neutraliza a los fantasmas del trastero y me da auxilio. Entraba en otro mundo, el corazón de mis sueños, el centro del universo.
Mas alto que el resto de la planta baja, para facilitar que la gloria, caliente este espacio hasta convertirlo en un horno, esta incrustado mi primer recuerdo.
En brazos de mi madre, a pleno día, todo estaba muy iluminado. Al fondo de la minima habitación había un armarito con cristales, para guardar cosas de valor que en realidad consistían en algo de ropa para la cama, que ahora cubre mi colchón de coco, alguna cosa de cristal, una cajita de madera con dinero y fotos de familiares que no conocía. Nos separaba del mueble, una mesa camilla con cuatro sillas, claramente insuficientes para mis dos hermanos mis padres y los abuelos.
Sobre el suelo de baldosa hidráulica como el que tengo en el salón de Madrid, mi abuelo se encontraba sentado en un orinal azul. Sujetándose con una mano en la cadera de mi madre sintiendo los golpecitos de mis pies. Sin más como sucede todo en la vida el orinal se resbaló hacia un lado y sentí su mano, yendo detrás del abuelo, al suelo.
Un grito incrédulo, primero de sorpresa por la escena, otro de miedo al oír mi cabeza golpear contra el suelo, al intentar sujetarlo. Un brazo para estrujarme de nuevo en su regazo de grandes pechos. Un grito de ayuda tratando de levantar al abuelo, un grito de susto, porque la tensión se desploma y al final un niño de pie tras multitud de piernas que no dejan ver nada de lo que ocurre. El suelo esta muy caliente y todos hablan alto.
Esperado o no, se que él, fue quien menos se esperaba esto. Al día siguiente pregunté que hacia dentro de esa caja en el pasillo, iluminado por velas en plena mañana. Sentí los cantos del suelo y no hubo respuesta.
Mientras estaba en brazos de mi padre, no me miró, pero dijo que no se lo esperaba, que lo sentía. Por eso tenia un pañuelo rodeándole la cara, con un nudo en la cabeza, para cerrar su expresión de asombro y vivir en mi para siempre.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

De Melos a París, de Madrid a Marraquesh



El atardecer siempre lo llena todo de naranjas. Naranja de fuego, no de fruta, que esas tb tenemos en España, aunque, y perdonen, no se si tan buenas como en Marruecos, al menos y eso no se puede negar, el precio de un zumo sin agua no aguanta la comparación.
Naranja aquí lo es todo, las piedras de palacios, mezquitas y casas, los parques, la arena, el sol, el día y sobre todo la luz,
Recuerdo que de niño en Burgos, el naranja era solo para las tardes de verano, muy de tarde en el río, y las noches de luna muy grande muy luna llena.
Marrakech es naranja desde que amanece hasta que se hace de noche, sobre todo en estas fechas en las que cambia el año.
Estoy alojado en un hotel de la zona moderna, y eso me da pie a pasear por una larga avenida que como todas, termina en la antigua muralla, naranja, incluso ahora de noche, por la luz de las farolas.
¿Si todo es tan barato? ¿Cómo me he gastado tanto dinero?, Menuda chorrada, me digo a mi mismo. Es lo que nos pasa a quienes viajamos solos, que algunas veces no sabemos muy bien en que ocupar los pensamientos. No ordenamos bien las ideas. Pero claro, por algo estoy solo, en un país donde no conozco a nadie y ladrando a todo aquel que se me acerca.
En Madrid tengo mi vida, aunque allí, nadie ha tenido la idea de estar conmigo estos días, por eso decidí este viaje, por saberme solo mientras todos los demás, tienen planes estupendos con nuevas parejas, en los que no estoy incluido.
Pasando la muralla de entrada a la ciudad antigua, solo se ven personas que pasean sin atender la hora que es, los turistas están en exhibiciones de caballos y bailarinas, o en hoteles con amantes de semipago, parece que soy el único al que le interesa que son las once y media. En sol las campanadas estén nerviosas, casi listas para brindar por los buenos propósitos.
Si uno no sabe muy bien porque esta donde esta, mucho menos tiene tiempo para proponerse nada – pienso sonriendo, tan solo con la boca.
Muchos años de tradición tampoco son fáciles de olvidar, es normal que me vengan a la cabeza, imágenes de botellas de cava, volando por el aire.
Así que, ¡quiero una cerveza! La garganta se colapsa con el pensamiento.
¿Cuanto tiempo hace que no bebo una? No lo recuerdo, pero hace mas de una semana que estoy enganchado a la naranja.
Decido regresar sobre mis pasos. Esta noche nada de serpientes, cómicos que no entiendo, ni bailes en la plaza. Cerca del hotel he visto un bar donde seguro que sirven alcohol. Esta mañana, un parroquiano, arrastraba cajas de cerveza hacia el interior del local. ¿Se puede decir parroquiano? ¿O es mezquitiano?, déjalo, que seguro ni era creyente.
Si que ha sido largo el camino de regreso. Estoy en frente del soportal de cemento, formado por columnas desproporcionadamente altas, son cimientos cara vista de un edifico de ladrillo, construido en los 80. En medio de una pared blanca sin rótulos, una puerta, a la que le pasó el tiempo, mas rápido que al resto, ¿o es que viene de otra casa mas vieja?.
Esa sensación ya no se ira de mi cabeza en toda la nochevieja.
En la zona antigua de la ciudad, las puertas son nuevas, esa es la respuesta, las quitan de un lado y las usan en otro, las cosas pueden tener mas de una vida.
Entro por un pasillo tan estrecho y alto como los pilares de la calle, pintado en blanco de obra y hoy con toda la gama de blancos posibles, con manchas de manos, pisadas, raspones, roces, desconchados y humedades que vienen de la vivienda de encima.
Al final del pasillo, adosada al lado izquierdo, continua la barra, repleta de botellas de cerveza, así que he llegado al final del camino.
Una cerveza digo y me atiende un tipo regordete y muy moreno, sin decir que no entiende, haciéndome sentir como si fuese uno más de repente. Todo hombres en el bar, un sitio grande dividido por un biombo tremendamente bajo para este techo.
Parece que les gusta estar cerca unos de otros, como si pudiesen perderse. Entre la estrecha barra con sillas altas, y el biombo con tres mesas, apenas si queda espacio para cruzarse con alguien que vaya al baño. La sala detrás del biombo ocupa casi todo el espacio, pero esta oscura y vacía, tiene más mesas, es mucho mas amplia pero esta reservada para clientes de día, separa la vida pública de las personas que beben.
Ya estoy sentado junto a la barra, ¡que era la idea¡ sentado con una cerveza que de seguro no será la ultima de esta noche, nadie mira mas allá de si mismo, lo que termina siendo muy agradable. Sobre las mesas tienen dibujados, a mano alzada, tableros de ajedrez, tres parejas están jugando, concentrados, mientras los que están en la barra hablan entre si. Bajo, hablan bajo, sin cara de confesión, solo bajo, como si fuese la costumbre.
El camarero que esta al final de la barra se acerca en lo que le miro y me dice algo, supongo que ofrece otra cerveza, así que digo, OUI!! pero saqué dinero por si me estaba diciendo que pagara. Se cobra las dos.
Detrás de la barra nada está en su sitio. Una alfombra en la pared, las botellas en el suelo, la caja en una hornacina y ni orlas ni rastro de santa Claus, tampoco música ahora que me doy cuenta. ¡Toda una navidad sin villancicos¡.
Trastea en la caja con unas monedas y se da la vuelta para dejar el cambio a mi alcance. Inesperadamente, lo que yo debía estar buscando me ha encontrado, me he visto a mi mismo y entiendo que hago aquí.A la derecha de la caja, donde los chinos ponen un gato saludando con la pata derecha y en mi pueblo un santo, parecido a colon, con una moneda insertada en el dedo, y perejil de bufanda, aquí, tienen la Venus de milo, esplendida y blanca, la misma que en la casa de putas bajo mi casa.
La Venus ignorada por todos, esta vestida, esta revestida, tiene, no me lo creo por mas que lo miro, tiene una falda hawaiana encima de la toga y unos cocos tapando los pechos. Todo en plástico rígido y colorido. Desnuda y tapada a la vez.
Me levanto, estoy subiendo las escaleras del Louvre y nos quedamos a solas, ella y yo, como si fuese de carne y hueso, es una turista mas en busca de la Gioconda yo una escultura mas buscando un escultor, que me termine. Por eso nadie repara en mi, todos están concentrados en lo que vinieron hacer aquí. Vinieron a vivir sus vidas jugando al ajedrez, tomando alcohol, viendo obras de museo, sus vidas tienen un camino por el que andar y yo he encontrado el mío, quiero desnudar mi mundo, dejar de ser quien soy, no necesito esculpirme, solo desnudarme, quitarme los cocos, estoy debajo de mi.
Joder, ¿cuantas cervezas tengo encima?
Tío, que aquí no entenderían que te quedes en pelota picada sobre la barra, pienso mientras me pongo de nuevo el jersey y recuerdo que hablo francés

domingo, 7 de septiembre de 2008

Una serpiente en la madriguera


El Sol después del mediodía, arrasa la calle, dejando un rastro descolorido. Solo por obligación, alguien saldría de casa a estas horas.
Los rayos se golpean con fuerza sobre las paredes, los tejados, el suelo, las ventanas, alimentándose de los colores con que tropieza, no hay color que resista el envite de esta luz, no hay persona en Madrid que no le tenga respeto y se mantenga lo más lejos posible de él.
La luz se desliza por entre balcones, buscando nuevas penumbras en el interior de las casas. Siempre, alguna ventana se queda abierta por descuido. Y aquí en el centro de la ciudad, en la calle de la luna, encuentra el sol un salón desprotegido y comienza alimentarse, del color de unos tejanos, de otro mas, de una camisa, una camiseta y un zapato, busca, pero no encuentra a su alcance el resto del ajuar esparcido.
A ritmo calmo, topa y lame también la pata de una cama de madera, tiñe de blanco una sabana naranja y calienta un pie como se hornea pan, nada le detiene en sucamino.
Un corazón late sobre la cama.
Late que es lo que hacen, no sistolean, laten lentos o rápidos, dependiendo de la necesidad del momento.
Estos, que son dos, laten despacio, como invernando.
Dos fetos descansando de medio lado, acoplados, pecho contra espalda, latiendo al compás, respirando unidos.
El pie iluminado por el sol tal vez por causa o quizá por efecto acelera el corazón del cuerpo que abraza.
-De los cinco dedos que tiene su mano, el más largo de entre ellos, despierta, olfateando como perro de caza a una liebre lejana. Ni siquiera sabe si hay presa o es el regusto de la cazada antes de dormirse, pero la idea lo espolea.
Los cinco trabajan unidos pero esta carrera en realidad es otra cosa, es ciega. Consiste en localizar y correr detrás de la pieza. El dedo más pequeño resulta ser el más rápido y arrastra en su salida a todos los demás. En cierta medida el grande se siente sorprendido concentrado en su olisqueo, pero de inmediato forma un solo mecanismo con todos.
Arrastra a trompicones la mano entera, sobre el cuerpo abrazado, inconciente del manoseo. Enterrado en un mundo al que nadie puede acceder. Los dedos piden que la luz se detenga a los pies. La presa no es consciente del acecho. La cadera esconde su madriguera, donde la presa espera, seca, dormida. De entre dos lomas se accede a una cuenca donde la luz aun no ha llegado aunque desprenda el calor del sol
Los dedos furtivos se organizan, despiertos, al margen de órdenes, usan técnicas de guerrilla, organizada sin mando superior, arrastran al brazo inerte que les manda sangre, la palma se acopla sobre la loma superior, los dos dedos mas distantes se estiran y a modo de palanca separan las montañas descubriendo a la tiniebla el acceso al mundo ajeno.
Un segundo, de admiración, imposible que el latir del cazador no se sienta conmovido, ante la paz de su presa. Otro segundo, de amor al deseo. Mas segundo, de tensión. Y segundo sobre segundo de agradecimiento. El dedo grande toma el mando y avanza sobre el aire sintiendo el seco calor que desprende su presa, arropado por la admiración de sus compañeros que envidian su suerte.
Se enciende la alarma en la reseca guarida, un intruso conocido, quizás inesperado ha entrado en la cueva.
Los dos mundos distantes se encuentran, lo dos cuerpos que latieron juntos recuperan el compás de su consciencia, el cazador es apresado en la cueva, la presa se despierta y se siente Fuerte.
Apoyando la cabeza sobre las almohadas y los pies sobre la luz del sol, la presa gira violenta sobre si. El cazador se queda expuesto a la luz. La mano ha quedado bajo el peso de la cadera, aprisionada contra el colchón, dejando indefenso al cuerpo que hasta hace poco cazaba.
Caras, frente a frente con ojos de batalla, se escudriñan entre legañas. Los dedos de la presa se despiertan rápidos, resabiados, expertos se abren camino, de ciego en terreno propio, que conocen bien. Desfilan ahora en dirección cierta, donde le espera la entrada que une sus mundos.
Cuando llegan, la cueva no esta seca…. Buenos días -dice Maria socarrona
Te vas ha enterar -dice Pablo feliz

sábado, 30 de agosto de 2008

Vrreeeeeeggggg


Las tierras ganadas al mar son muy planas. Ningún desnivel a la vista, ni siquiera una piedra encuentras en el suelo. Para separar parcelas se hacen zangas y se deja correr el agua por ellas, así el rebaño esta cercado sin vallas.
Todo es verde!, como el verde del jardín ajeno, que siempre es mucho más verde. Vrrreeeeeegggg y siempre una granja al fondo
Salgo aburrido del molino fabrica. La visita a Ámsterdam empezó a las 6:45 así que además me siento con sueño y algo aturdido.
Nadie se ha fijado en las blandas manos, del dueño del moderno molino. Se gana la vida fingiendo vaciar troncos para hacer zuecos. Tradicionales zuecos abarrotados de colores, made in Taiwán, que solo se usan para decorar restaurantes o casas de veraneo. Sus manos son como las mías, no las uso mucho de guía turístico y parecen de abogado, que a penas si saben lo que es una gubia afilada. No puedo recordar el nombre de la especia que tiene este queso, que salgo comiendo pero pienso que después me pido uno.
Kuaaaa!!! Una oca me detiene, pidiendo paso para sus polluelos a modo de guardia urbano, estira el cuello para regañarme por no mirar donde piso y se alejan sin mas muy estirada
vregggggg
Nada que hacer, solo esperar que el grupo salga de las tiendas que esperan al final del molino, donde hay mas personal que fabricando quesos y zuecos.
Vreeegggggggg dijo y esta vez salí de la modorra de golpe. Había oído muchas veces ese sonido entre perro y burro – Vreeeeegggg
Mirando enfadada reclama atención una vieja amiga, fuera del grupo de ovejas, mira aburrida, y no es difícil entender porque. Todas las demás comen indiferentes, no miran, ni siquiera muestran interés por la mano que las saluda.
Vreeeeggggg.
Odio esta espera aburrida.- Vrreeeeegggggggggggg De repente estamos frente a frente, los dos solos, mi depilada amiga y yo, como en las viejas películas, siento como me reta y fija sus ojos sobre los míos. Su desnudez, recién esquilada alcanza mi conciencia Vreeggggg, Agacho la cabeza avergonzado cuando me pregunta porque el del molino de pega, gana dinero dejándola encerrada, desnuda y con esas que no miran
Errrrggg!!!! Me llaman desde una ventana, es mi turno de cobrar la lana

miércoles, 20 de agosto de 2008




La mitad de una mirada me busca entre mis cosas.

martes, 19 de agosto de 2008

Presente


De leño hecho traviesas era su casa de invierno, de hierro hecho virutas su corazón de verano. Mirando el paisaje de siempre, que otro año se le muestra. Entendiendo con asombro que despertó en presente, y por algo tiene ese nombre, que significa, un regalo.

lunes, 18 de agosto de 2008

verde


Al primer mensaje de auxilio, se presentó en casa sin avisar, después de un mes que no vivíamos juntos.
Cuando abrí la puerta nos dimos un abrazo y un beso, que dejaron paso a otros besos y abrazos, con diferente intención. Mas profundos, con sabor a culpa, como las manchas que plagan el sofá, al que ahora sumamos otra.
Dijimos más palabras; pásame esa toalla, más porqués, y todas de novedades insustanciales que no incluyen al otro. Se escapo algún reproche velado para medir la distancia, que ahora se sentía más grande por su parte.
Esta verde pero sin flores- dijo, ¿recuerdas que impresionante estaba cuando la compré?
-Perdona? Dije distraído para no demostrar rabia, como si no fuese conmigo, ni con la maceta que esta junto a la televisión. Nada, contestó, que esta verde pero ya no tiene flores.
¿Que querías que la dejase sin agua? Ella no tiene culpa de nada.
Si, ya, bueno, solo digo que aun esta verde, repitió cogiendo sus gafas de sol…….
Sin flores, como nosotros, pero verde, masculló entre dientes

Pasado unos meses, de miradas dolorosas, se dejo morir de ausencia, y no pude ayudarla, no se si quise quererla.

Talón de Aquiles


El tiempo, si existe, lo cura todo y te regala cicatrices, que te recordaran quien eres.

Porque el tiempo te pasa, existe en ti, te cura y te regala mas cicatrices.

jueves, 14 de agosto de 2008

Cum back!!!!


Con mis muñecas en tus hombros
y tus tobillos en los míos,
con los ojos en la boca
y su labio abriendo un nido,
con hebras de espuma y seda
después de un resoplido,
hace burbuja y explota
lo que en mi se ha contenido.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Decorador de interiores


Como árbol de navidad, plagado de bolas, salimos a las calles.
Encerrando en ellas las heridas, los dolores,
los trozos de carne que los golpes nos arrancan.
Sanamos las ausencias, a fuerza de luces cegadoras,
que son nada.

Sacudirse como un perro, los adornos que te pudren
lanzar a modo de esporas, lo que al parecer importa.
La incierta belleza interior / el evidente poder de la belleza

martes, 12 de agosto de 2008

la columna de la sardina

Hay un vaso en el estudio, sobre la mesa, mirando!
que intimida, asusta y puede.
Lo bebió, hace ya meses, no voy a decir quien,
para que si esta en el vaso, y yo fuera de el.

Haciendo brillar, el color de su piel,
mira como rata sorprendida, en una esquina,
con regusto en la boca, de las vértebras robadas
a la sardina, que en el vaso ya no nadaba.

lunes, 11 de agosto de 2008

Receta clásica para lunes perruno

Sábado tarde, maqueate, no en exceso, para que no se note que sales de caza como un lobo en celo.

Sábado noche, macerar en alcohol variado el cerebro durante aprox. 24 horas, recomendable, empezar con cebada, (sustituible por malta, es mas fácil de encontrar actualmente y produce el mismo efecto) y después al gusto, personalmente recomiendo las bebidas blancas, para mi el wocka es el rojo néctar, (si te lo sirve Ganímedes, pues mejor) sin olvidarnos de picotear entre las variadas excentricidades de los amigos con whisky seco como cartón, ginebras de colonia, ron pastoso, coñac con chocolate, tequila con naranja y cachaça ( si no tienes amigos que beban esto ultimo puedes pedirte un chupito de hiervas después de cenar en el chino)
La oferta en estupefacientes es incluso mas variada así que para que engañarnos alguien las consumirá y en las misma forma y cantidad, cuidado con las liquidas en las copas, controlar la mano, piensa que es sal.
Mientras la noche pasa hablando con los colegas no olvides que hay mundo después del círculo que estas formando, si es así terminaras en el sofá de uno de ellos en un absurdo chill-out. Y esto consiste en pillar y disfrutar a saco…. Que no pasa? Pues mas clásico ya no puedes, al menos no te llamaras Amadeus, espero.

Domingo entero, te recomiendo, regresar a casa cuanto antes, no duermas, ve la tele, es el mejor anestésico para el cerebro, ni una vez te hará pensar, así dormirás en condiciones por la noche, cuidado con el teléfono, es el mal hecho plástico, invento infernal. Tírate al sofá, no es gran cosa pero mejor que nada y además te abrazara todo el tiempo. Come poco pero mal, todo lo que alguna vez te dijeran que basura, incluso un browny a palo seco si tienes huevos.

Lunes o bendito lunes que te exime de ti, dame tu monótona paz y ponme alas para salir de la cama… Plot chofff, caída libre sobre la almohada, no te despertaras así pero intenta mantenerte, controla el tigre, no dejes que se ponga verde, para eso hiciste nada ayer, tienes que controlarlo, la ducha lo relaja, animo que puedes, un zumo antes, grande, con avena, huevos, mango, azúcar morena, yogurt y tu carácter de domador…….. tienes la salida, sal de este liquido ya no da para mas…. Produce tigre!!! Pero manso, piensa que eres el tigre blanco que trabaja con Roy en las vegas, no el de Siegfried que tb era blanco pero lo comió la cara, cosas que pasan….. nunca verde?

sábado, 9 de agosto de 2008

El hombre que nacio de una oblea de galleta. Nueces y Pasas


El hombre que nació,
de una oblea de galleta,
tiene el alma de un clonado,
y vino al mundo,
con la edad de quien se extrajo.

Atiende con sus ojos y no reconoce
Busca lo de siempre, lo encuentra y no lo quiere
Ama y no lo siente
Vive como pupa en su vientre de seda.
Letargo destinado a consumirse
agitando al fin las alas

viernes, 8 de agosto de 2008


40crisis40

Un día me rompí, y me abrí,
al golpearme con una nube,
me quebré, me chasque.

Al tocar el aire me rasgué, y me fracturé,
desligándome de la existencia,
hendido y sin saber por donde,
descompuesto y derribado,
despeñado, prorrumpiendo, un mudo grito,
por la grieta que ahora veo.

Al querer vivir me partí, me perdí, me escindí
vi, porque lo vi! mi propia sangre, brotando del suelo,
sin sentido, despiadada, que ocupando mi lugar, me deporta, muerto, sin aviso, a otra vida renacida.