sábado, 21 de febrero de 2009

LA VISITA

Y amaneció gris de nube fría, cargado el aire de corriente que sobresalta el corazón, a base de pequeñas descargas eléctricas, arrítmicas contracciones que llegan al azar, buscando salida por los ojos que no hay así manera de cerrar.

Y mi polla retoza contra el colchon, se arrastra empujando de un lado al otro, como un perro después del baño se rasca por el suelo.

Y mi alma formándose de niebla roja se expande hasta los dedos, que el abbott emocionado y meón ha dejado de lamer, para ponerse a ladrar. Aislado en un tipi de montaña regreso al calor.

Y ahora, dejarme cerrar los ojos de nuevo para disfrutar de la guerra. De un cuerpo emocionado, incandescente como el núcleo de la tierra. Fría la piel de su corteza se expone al día, dolorida por la espera de unas manos en camino, que al tocarlo, colorean la codiciada sensación de ser querido.

1 comentario:

monicaco dijo...

La vida retoma su ciclo imparable, hace sol, has vuelto...
bienvenido a casa pequeño Pablo


40crisis40

Un día me rompí, y me abrí,
al golpearme con una nube,
me quebré, me chasque.

Al tocar el aire me rasgué, y me fracturé,
desligándome de la existencia,
hendido y sin saber por donde,
descompuesto y derribado,
despeñado, prorrumpiendo, un mudo grito,
por la grieta que ahora veo.

Al querer vivir me partí, me perdí, me escindí
vi, porque lo vi! mi propia sangre, brotando del suelo,
sin sentido, despiadada, que ocupando mi lugar, me deporta, muerto, sin aviso, a otra vida renacida.