
Con mis muñecas en tus hombros
y tus tobillos en los míos,
con los ojos en la boca
y su labio abriendo un nido,
con hebras de espuma y seda
después de un resoplido,
hace burbuja y explota
lo que en mi se ha contenido.
y tus tobillos en los míos,
con los ojos en la boca
y su labio abriendo un nido,
con hebras de espuma y seda
después de un resoplido,
hace burbuja y explota
lo que en mi se ha contenido.

1 comentario:
Después de leer tu poema de estilo clásico, no veo el momento de que llegue la hora de la siesta de cualquier día de verano, que la de hoy ya se me ha pasado.
Publicar un comentario