martes, 12 de agosto de 2008

la columna de la sardina

Hay un vaso en el estudio, sobre la mesa, mirando!
que intimida, asusta y puede.
Lo bebió, hace ya meses, no voy a decir quien,
para que si esta en el vaso, y yo fuera de el.

Haciendo brillar, el color de su piel,
mira como rata sorprendida, en una esquina,
con regusto en la boca, de las vértebras robadas
a la sardina, que en el vaso ya no nadaba.

2 comentarios:

monicaco dijo...

La Kabala dice que no hay que tener miedo a las cosas, una vez que le das nombre en voz alta pierden su poder y recuperan su dimensión normal... No des más poder del que deben tener...
(hoy me he levantado sandunguera)

Unknown dijo...

Tu blog da un poco de miedo.
Pero la sardina con bigotes de época le da un poco de color. Al menos a mí me ha guiñado un ojo.


40crisis40

Un día me rompí, y me abrí,
al golpearme con una nube,
me quebré, me chasque.

Al tocar el aire me rasgué, y me fracturé,
desligándome de la existencia,
hendido y sin saber por donde,
descompuesto y derribado,
despeñado, prorrumpiendo, un mudo grito,
por la grieta que ahora veo.

Al querer vivir me partí, me perdí, me escindí
vi, porque lo vi! mi propia sangre, brotando del suelo,
sin sentido, despiadada, que ocupando mi lugar, me deporta, muerto, sin aviso, a otra vida renacida.